Hoy celebramos un paso muy significativo en la vida de Juan de Dios.
El día de hoy recibió su silla activa, una herramienta que no solo representa movilidad, sino mayor autonomía, independencia y calidad de vida. Detrás de este logro hay constancia, compromiso y, sobre todo, trabajo coordinado.
Este resultado ha sido posible gracias a la suma de esfuerzos entre el Municipio y el Gobierno del Estado de Yucatán. Cuando las instituciones colaboran con responsabilidad y visión social, los beneficios llegan directamente a quienes más lo necesitan.
Desde el ámbito municipal hemos acompañado de manera puntual cada etapa del proceso, especialmente en los traslados constantes a la ciudad de Mérida para sus terapias, y valoraciones médicas. Este acompañamiento cercano ha sido clave para que hoy Juan de Dios cuente con esta silla que transforma su día a día.
Los grandes resultados no son obra de una sola instancia, sino del trabajo articulado, respetuoso y comprometido entre los niveles de gobierno.
Seguiremos gestionando, acompañando y sumando esfuerzos, porque cuando se trabaja en equipo, las historias cambian.



